viernes, 13 de noviembre de 2009

Noche


La condición humana se compara con la de un viajero en una noche tempestuosa. Sólo de vez en cuando la oscura noche da paso a un relámpago. El sufrimiento es similar a la oscura noche que rodea al viajero, mientras los relámpagos son aquellas escasas ocasiones de la alegría que excitan a la mente humana (nacimiento, matrimonio, una promoción, etc.).